Lo conveniente es desbrozar las soleras de los plantones estando la hierba verde, que es cuando ésta más compite y le perjudica a los olivos, al tomar del suelo una y otros los mismos nutrientes que precisan para su mantenimiento y crecimiento.
Debido a que el desbroce únicamente lo realizamos de manera manual, es un trabajo que precisa de mucho tiempo en una plantación del tamaño de la nuestra. Por lo que en las primaveras que ha crecido muchísima hierva, no da tiempo a retirarla toda estando aún verde. No obstante, aunque se haya secado, tenemos la costumbre de limpiar todas las soleras por motivos estéticos y para que resulte más fácil comprobar a varios metros de distancia, el correcto funcionamiento de los goteros.
Este año únicamente ha realizado esta labor Mounir Aboufaris, debido a que Juan Campaña y José Luis y Juan Antonio Jiménez estaban dedicados a otras distintas, que también era prioritario acomenter.
