Emparejando la tierra.


Después de la labor realizada con la grada de discos para oxigenar la tierra y arrancar y cortar la hierba crecida durante la primavera, una vez seca, Juan Campaña pasa la rastra de pinchos para quitar los restos de aquella del centro de las parcelas de olivar y acumularlos en los contornos de las mismas. Dependiendo de los desniveles de las parcelas, esta labor la realizamos con el tractor de ruedas o con el de orugas, para evitar así riesgos innecesarios. Realmente, este trabajo es más estético que práctico. Pero tras realizarlo, la imagen que ofrece el olivar es la de evidenciar que está bien atendido y bien cuidado.