En Priego de Córdoba existe una previsión moderada de lluvia a partir del veintiuno de diciembre de dos mil veintiuno. De modo que esperanzados en que así sea, llevamos varios días abonando toda la finca.
Lo hacemos utilizando el cargador instalado en la parte trasera de uno de nuestros tractores de orugas, para poder abonar tanto las parcelas llanas, como aquellas con pendientes incluso superiores al 20%. Desplazamos también al tajo un tractor de ruedas con el remolque cargado de sacas de abono de 600 kilogramos, las cuales con la ayuda de la pala del tractor se sacan del remolque y se vacían en el cargador.
Cada trabajador lleva un recipiente de plástico rígido con capacidad para ocho kilos de abono para cada dos olivos, el cual van rellenando continuamente sin que el tractor detenga su marcha.
En las parcelas con desniveles muy pronunciados únicamente abonamos por la parte superior del olivo, y en el resto alrededor de toda la solera.


