Tras haber marcado la ubicación de todos los plantones de la nueva plantación con un marco de 8 x 8 metros, con cinta clavada en el suelo o con tutores, hemos soterrado a lo largo de los laterales de las besanas las gomas de riego, utilizando un topo y un tubo guía soldado al mismo que facilita su enterramiento.
Antonio Sánchez Pulido, un excepcional operario con palas, retropalas y máquinas giratorias, cuando haga los hoyos para los olivos dejará al descubierto el lateral de las gomas soterradas, sin romper ni una sola, para que cuando se hayan plantado, a la vez se conecten los microtubos de los goteros a las gomas y aquellos se fijen con anclas a los tutores.
