Nuestra finca «Minguillao» en Priego de Córdoba, se ha empapado con veintiún litros de agua de lluvia que la tierra, los olivos, los plantones y las cubiertas vegetales han recibido como un deseado y esperado regalo del Cielo.
Ojalá que esta pluviometría también haya llegado a muchísimas otras tierras de Andalucía y de España y que continúe prodigándose por lo imprescindible que resulta.
¡Buen y esperanzador fin de semana para todos!
