Talado o escamujado de olivos.

Talamos o escamujamos nuestros olivos cortándoles ramas y varas de diferentes tamaños, con la finalidad de mantenerlos a una determinada altura siempre accesible a los vibradores de gancho y a los vareadores de peine, procurando que todo o la mayor parte de su follaje reciba el impacto directo de los rayos del sol y, a la vez, sus hojas resguarden de la exposición a los mismos toda la madera de sus ramas y del tronco para evitar su envejecimiento prematuro. 

Escamujamos los olivos cada dos años. Por lo que tenemos dividida la finca en dos partes, para un año talar una de ellas y al año siguiente la otra. Y aunque últimamente son cada vez más los agricultores que comienzan a realizar esta labor tras la recolección de las aceitunas, nosotros seguiremos acometiéndola durante los meses de febrero, marzo, abril y mayo, en los cuales las probabilidades de heladas severas disminuyen muy significativamente y, consecuentemente, el daño que éstas le puedan ocasionar a los olivos talados es mínimo.

Los siguientes cuatro vídeos muestran los criterios de tala que Juan y José Luis aplican en función del tamaño y la estructura de cada olivo.

Para el escamujado utilizamos motosierras de mano de pequeño tamaño y muy poco peso, motosierras telescópicas para las partes altas de los olivos y un serrucho también telescópico. Y para trocear la leña, una motosierra más pesada, con un motor más potente y una espada de mayor tamaño.

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